Pakal

“Pakal” es una interpretación contemporánea del sarcófago del gran gobernante maya K’inich Janaab’ Pakal, trasladada al universo de Tlalticpac. Esta pieza rinde homenaje a la cosmogonía mesoamericana al representar el descenso del alma hacia lo profundo del inframundo, guiada por símbolos cromáticos en rojo, azul y verde. Enmarcada en metal negro, la obra emula un portal ritual: un umbral entre el tiempo mítico y la materia sagrada. Aquí, Pakal no solo es rey, sino viajero estelar y semilla de renacimiento dentro de la narrativa de Ha’, la región del agua.

Información adicional

Peso10.25 kg
Dimensiones42 × 5 × 62 cm
Cerámica a cono 05 con engobes rojo, azul y verde, enmarcada en metal negro · 42 x 5 x 62 cm · 2018

Más Piezas

Botella cerámica rota con símbolos rituales, esmaltada en hierro, rutilo y cobalto – Tlalticpac

Botella de los vientos

Recipiente ritual que encierra símbolos ancestrales capaces de invocar tormentas poderosas. Su cuerpo fracturado no es signo de fragilidad, sino testimonio del uso extremo y de la energía que ha liberado. Esta pieza representa la fuerza contenida y la conexión con las fuerzas elementales de Vayú, evocando la naturaleza impredecible y devastadora del viento en Tlalticpac. Los esmaltes en hierro, rutilo y cobalto realzan su aura mística y su carga simbólica.
Escultura cerámica de Vayú con símbolos narrativos en la parte posterior, esmaltes de hierro, rutilo y cobalto – Tlalticpac

la redención de vayú

Captura el momento simbólico en que la diosa del viento acepta su fragmentación, abrazando la dualidad y la transformación. En la parte posterior, una serie de símbolos narran con detalle este instante crucial, reflejando la reconciliación con el cambio y la impermanencia. La combinación de esmaltes de hierro, rutilo y cobalto crea texturas y tonalidades que evocan la complejidad espiritual y la profundidad de la mitología de Tlalticpac, haciendo de esta pieza un objeto de meditación y poder.
Escultura cerámica de un árbol ceiba con cabeza de elefante y símbolos místicos, pigmento cobalto – Yum Kaax, Tlalticpac

Ceiba

Inspirada en la Ceiba, el axis mundi de la cosmovisión maya, esta escultura representa el puente entre el mundo terrenal y lo divino en Yum Kaax, la región de la Tierra en Tlalticpac. En su cúspide, un elefante porta símbolos inventados que encriptan la palabra “Guía”, aludiendo al papel de este ser como protector del equilibrio y orientador de los caminantes del alma. El pigmento azul cobalto resalta su función mística como señal en el paisaje sagrado. Esta obra invoca la conexión entre lo ancestral, lo simbólico y lo eterno.
Escultura de cerámica en forma de árbol ahuehuete con rostro de anciano sabio y pigmento azul – pieza de Yum Kaax, Tlalticpac

Ahuehuete

Desde los bosques eternos de Yum Kaax surge esta encarnación del sabio árbol. El anciano Ahuehuete, con rostro de piedra y cobalto, guía a los druidas en la interpretación de los astros. Su silueta triangular imita montañas vivas, y su esencia vibra con la memoria de los ciclos cósmicos de Tlalticpac.
Escultura cerámica con la luna cayendo y cuatro gigantes en batalla, inspirada en Majora’s Mask y mitología de Vayú, Tlalticpac

Termina

“Termina” es una interpretación cerámica del mapa y mito del videojuego The Legend of Zelda: Majora’s Mask, reinterpretado en el universo de Tlalticpac. La pieza muestra la luna inminente cayendo al centro del mundo, mientras los cuatro gigantes marchan para detener su cataclismo, simbolizando la lucha contra el fin inevitable. En Tlalticpac, esta narrativa se integra como un mito de la región Vayú, donde el tiempo y el espacio se distorsionan y los guardianes elementales protegen el equilibrio del cosmos. La textura y el color intensos buscan capturar la tensión y el misticismo de esta batalla, uniendo la cultura pop con lo sagrado en un diálogo contemporáneo.
Escultura de cerámica con rostro de hombre maya y pintura africana inspirada en Shango – 38 × 24 × 15 cm – Tlalticpac, región Yum Kaax

Atlas

Desde las raíces de Yum Kaax, Atlas sostiene el peso de las creencias perdidas. Su rostro fusiona lo maya con la pintura ritual de Shango, recordándonos que los mitos no pertenecen a un solo pueblo. Esta escultura totem es puente entre dos memorias ancestrales. Una ofrenda a la herencia del mundo.
Escultura cerámica que representa el Fósil Helix del culto nacido en Twitch Plays Pokémon – Tlalticpac, Vajrapani

Fósil Helix

“Fósil Helix” es una pieza que captura el mito digital nacido del fenómeno colectivo Twitch Plays Pokémon, donde millones de jugadores anónimos controlaron juntos una sola partida de Pokémon Rojo en 2014. Esta colmena digital dio origen a una narrativa caótica, casi litúrgica, en la que el Fósil Helix fue elevado a objeto sagrado, oráculo y símbolo de resistencia ante el desorden. En Tlalticpac, esta pieza forma parte de los Artefactos de Vajrapani, una región donde las inteligencias colectivas y los mitos del siglo XXI toman forma física. El fósil no solo representa un vestigio prehistórico: es la encarnación de una fe nacida en el caos algorítmico, un testimonio de cómo las masas pueden crear divinidad desde el ruido. Esmaltada con contrastes brillantes y mates, esta pieza muestra capas temporales como estratos de una arqueología de lo digital. En ella, la colmena de jugadores no es solo audiencia: es artífice de una religión efímera y viral.“Fósil Helix” es una pieza que captura el mito digital nacido del fenómeno colectivo Twitch Plays Pokémon, donde millones de jugadores anónimos controlaron juntos una sola partida de Pokémon Rojo en 2014. Esta colmena digital dio origen a una narrativa caótica, casi litúrgica, en la que el Fósil Helix fue elevado a objeto sagrado, oráculo y símbolo de resistencia ante el desorden. En Tlalticpac, esta pieza forma parte de los Artefactos de Vajrapani, una región donde las inteligencias colectivas y los mitos del siglo XXI toman forma física. El fósil no solo representa un vestigio prehistórico: es la encarnación de una fe nacida en el caos algorítmico, un testimonio de cómo las masas pueden crear divinidad desde el ruido. Esmaltada con contrastes brillantes y mates, esta pieza muestra capas temporales como estratos de una arqueología de lo digital. En ella, la colmena de jugadores no es solo audiencia: es artífice de una religión efímera y viral.
Escultura cerámica negra de Mictlantecuhtli con nariz de pedernal, sentado, símbolo del juicio espiritual en Tlalticpac – 58 x 35 x 60 cm

Mictlántecutli

Desde Balam Ku, el guardián del inframundo aguarda con calma ritual. Mictlantecuhtli traspasa los corazones con su nariz de pedernal, alimentándose no del cuerpo, sino del alma. Esta escultura cerámica encarna el juicio final, cuando el fuego purifica lo que fuimos. Un eco sagrado en la oscuridad de Tlalticpac.